Hace medio año asistí a una Japan Weekend de Madrid con más sombras que luces. Incremento del precio, menos pabellones, precios algo inflados en algún stand y sin puestos de alimentación. Pese a que no todo fue culpa de la organización, empañó en exceso aquel evento. Sin embargo, yo no me lo pasé mal, así que tenía claro que, en septiembre, volvería a asistir.
En esta edición de septiembre, en ciertos aspectos la sensación ha sido mejor que en febrero, pero tampoco ha estado exento de sombras. Ha habido aspectos molestos o pobres y un poquito de caos en el acceso, algo ajeno a la organización. Ya voy adelantando que ha sido el evento donde más cosas he comprado en mi vida. Así que por ahí la cosa ha sido positiva. Pasemos a verlo en más detalle.

La segunda edición de la Japan Weekend en la capital este año 2025 volvió a tener lugar en los pabellones 3 y 4 del IFEMA. Uno frente al otro. Obligando a los asistentes a salir y volver a entrar, pero no era demasiado drama, así respirabas aire fresco, que en esta edición buena falta hizo por la enorme cantidad de asistentes en al jornada del sábado. Sí, había muchísima gente, mucha más que en las últimas ediciones. Costaba llegar hasta ciertos stands, especialmente en la Zona No Comercial y de Artistas.
Aunque lo más curioso es cómo hubo que acceder al evento. Se hizo a través del pabellón 2. Debido a obras en IFEMA, no se entró por la entrada principal. Admito que estaba bien montado, el lio fue que lo avisaron el mismo sábado a horas de abrir el evento. Aunque estaba bien señalizado, y, en caso de lío, bastaba con seguir a los frikis. Habilitaron unas mesas para retirar las acreditaciones y luego todos debíamos seguir la cola delimitada por vallas para validar nuestra entrada. Una anécodota, pero quería contarla.
Las entradas para el público mantuvieron el precio de febrero, 20 euros. Volvió a no contar con puestos de comida, lo cual provocó un vacío en uno de los pabellones, pero al evento contenido no le faltó. Visto como está el mercado, no puedo criticar el coste de la entrada, aunque sigo echando de menos aquellas ediciones con más pabellones.
Por parte del Blog se solicitó el Pase de Prensa. Y fue concedido una edición más. Mi más sincero agradecimiento por considerarme merecedor del mismo.

El Pabellón 3 incluía la mitad del Artist House y de la zona No Comercial. Contaba con el escenario principal donde tuvieron lugar los concursos más importantes del fin de semana, además de escenarios de menor tamaño para otro tipo de charlas. Incluyó también la zona de Retroweekend, una amplia zona para Yebernalia, la Zona +18 y diversos stands de asociaciones, actividades y exhibiciones. El Pabellón 4, por su parte, contaba con la otra mitad del Artist House y la Zona No Comercial. También incluyó la Zona Comercial, además de otros escenarios, actividades y asociaciones. Contaba también con un gran espacio vacío, donde no pudieron estar los puestos de comida, igual que en febrero.
En esta ocasión vinieron como invitados la cantante y actriz de voz Aina Aiba, el escritor y guionista Ryukishi07, el director de videojuegos Kazutaka Kodaka, el cantante Shuhei Kita, la ilustradora Dr.MORICKY, el mangaka Aki Ueda, los creadores de contenido Míster Jägger y SpineCard, los cosplayers Like Linda, Aetelier y Merry All-Nighter y los actores y actrices de doblaje Sara Iglesias, Marina Céspedes, María Pérez, Gracia Comitre y Jaime Roca.

En el Pabellón 3, como acabo de comentar, estaba una de las mitades del Artist House y de la zona No Comercial, las cuales tocaré más adelante. En el escenario principal tuveron lugar los concursos de Cosplay, entre ellos el ICL, Idol Festival, Asian Cover Dance, los conciertos de Aina Aiba y Shuhei Kita, además de las charlas de algunos de los invitados.
Me gustó que hubiera un tatami donde hubieron exhibiciones de diversas artes marciales. Como persona que lleva meses practicando Taekwondo, me alegró ver que una fue de ellas fue de este arte marcial. Tuvimos también una zona donde se podía jugar a máquinas recreativas japonesas. La Zona del Festival Bon Odori donde siempre había muy buen ambiente. Además de diversos puestos de información para viajar a paises orientales.

Como loco de los videojuegos que soy, Retroweekend era uno de mis principales atractivos. Había puestos con cosas a buen precio, pero por lo general estuvo un poco inflado. Muchos artículos retro a precio prohibitivo, e incluso algunos modernos. Sí, se salvaba algún stand, pero con toda la rabia de mi corazón terminé por no comprar nada. Y ver puestos con consolas emuladoras de la tienda china de confianza a 3 o 4 veces el precio que cuestan en dicha web, pues duele. Soy poseedor de varias consolas emuladoras chinas y he pagado precios realmente bajos, no valen lo que piden en ferias así. Y lo peor es que alguien habrá caído, cosa que espero que no. Feo, muy feo.
Pero algo que me ha dado mucha rabia de esta edición es que hayan invitado a cierto creador de contenido. Uno que no hace ningún bien al coleccionismo retro, de hecho, lo ha vuelto inaccesible a gran parte del público. Llevo años defendiendo en redes sociales, admito que sin ser nadie realmente relevante, que el mundo de los videojuegos y el coleccionismo no debe inflarse, debe estar al alcance de cualquiera. Porque yo no soy más que nadie por tener juegos por los que ahora piden más de 3 cifras. Tuve suerte en su momento, y nunca los venderé. Jamás aceptaré que los juegos valgan 5 veces su PVP décadas después. Es algo inaceptable que hace mucho daño a nuestro hobby. Creo que la organización se ha equivocado invitando a una persona así y permitiendo que siga fomentando lo que fomenta dentro de una feria. Es todo lo contrario a lo que yo defiendo y defenderé siempre en toda red o lugar.

En el Pabellón 4 estaba la otra mitad del Artist House y la Zona No Comercial, así como la Zona Comercial. También estaba la zona de Asian Dance, escenarios más pequeños donde tuvieron lugar otras actividades, la Zona de Creadores y diversas asociaciones.
La Zona Comercial me pareció bastante pequeña. Es cierto que fue variada, había variedad de productos y eso le dio mucha vidilla, pero me pareció que faltaban tiendas habituales. Teníamos figuras, camisetas, kimonos, model kits, cosas en 3D, miniaturas y el típico merchandising de tazas, chapas o pegatinas. Lo dicho, variada, pero algo escasa.
Hubo una enorme cola para conocer a Míster Jägger, quien estuvo mostrando su juego. No me extraña, tiene un carisma enorme. En la zona creadores también vi caras conocidas que ya hasta se acuerdan de mi y me hace ilusión, ¡qué narices!

Artist House y la Zona no Comercial fueron, sin duda, la parte principal del evento con permiso de los invitados internacionales y del ICL. Y no es para menos. Era enorme, con casi 400 puestos. Un contenido realmente original, fresco y variado. La zona estaba abarrotada de gente. Dividirla en dos pabellones fue un completo acierto. Pero, lo dicho, había excesiva gente, como he dicho al principio. Tanta que costaba acercarse a ciertos stands a ver qué vendían.
Compré más que nunca y esto tiene un motivo, los rallies. Desconozco si fue la primera vez que se llevan a cabo en nuestro país, pero sí ha sido la primera vez que lo veo. Y han sido un completo éxito. Ciertos artistas se unían y proponían a los asistentes completar una tarjeta de sellos de una temática en concreto comprando algo en los puestos que en ella participaban. Una vez completada, el participante recibía un lote de productos de dicha temática. Servidor participó en el de Inazuma Eleven. De aquí a unos días, en la entrada de compras, veréis lo que contenía el premio.
Había decenas de rallies distintos. Participé en el primero que vi, pero los había también de el Profesor Layton, que me hubiera gustado hacer, o de Tumba Sellada, que espero algún día leerme los libros. Había para todos los gustos y estoy seguro de que se seguirán llevando a cabo. Además la tarjeta de sellos era bonita, llevó trabajo y los sellos eran temáticos. Lo dicho, precioso todo. Los y las artistas se merecen lo mejor del mundo por entretener tanto a los asistentes y, además, conseguir promocionar sus productos. Según he leído por redes les fue bastante bien en cuanto a ventas y me alegro mucho de que haya sido así.

Este año pude ver alguna actividad en el escenario principal. Vi un rato el Q&A de Ryukishi07. El ambiente era fantástico, el público estaba entregado. Además se portó muy bien con los asistentes. Desde luego el público ha quedado encantado con los invitados en esta edición.
Por la tarde pude ver la final individual del ICL. El nivel fue espectacular, dentro de lo que cabe esperar de un gran concurso internacional. Fue en formato de pasarela. Y qué decir, el premio se quedó en casa. Mi enhorabuena a HermioneCosplay. El segundo premio fue para Will Dreamer de Suecia y el tercero para Siiricosplay de Finlandia. No pude ver el grupal, que fue con actuación, ya que en ese momento estuve en el otro pabellón viendo stands. No me da la vida para todo pudiendo únicamente asistir en la jornada de sábado, lo lamento. El primer premio fue para Cristina y Fable de Portugal, el segundo se quedó en casa con Hummy y Kujalice, y el tercero fue para KeyKey y Tiny Pauly de Ucrania.

En definitiva, una edición con luces y también con sombras. No ha sido mi Japan Weekend favorita jamás hecha, pero sí una edición donde he acabado reventado de ver centenares de artistas, mareas y mareas de asistentes y variedad de contenido. No ha sido perfecto, pero sí correcto y me lo he pasado guay. Ah, y todo dentro del precio de la entrada. Si lo llego a saber me llevo juegos para que me los firmasen. Hay otros eventos por ahí donde te cobran un extra abusivo, aquí no. Y, aunque cierto evento del sur haya afectado negativamente a este, además del movimiento de fechas, a mi me ha quedado clara una cosa: Hay que apoyar el producto patrio.
Yo he criticado en el pasado en multitud de ocasiones a Japan Weekend y seguiré haciéndolo cuando sea necesario, como en esta edición. Pero eso no significa que lo odie o que me lo haya pasado mal, en absoluto, quiero que mejore y llegue a la calidad que tenía cuando utilizaba 3 o 4 pabellones. Y le deseo lo mejor porque es un evento de aquí, un evento donde me lo he pasado genial en el pasado y lo sigo disfrutando. Puede venir a nuestro país el evento que quiera de fuera, que aplique sus normas que no se adaptan a nuestra economía, a nuestra forma de ver y de disfrutar los eventos, que yo siempre apoyaré por encima un evento patrio. Un evento patrio que se adapta a nuestra economía, a nuestros horarios, a nuestras costumbres. Un evento patrio que incluye todo dentro del precio, donde los invitados firman hasta a quien no hace cola, que se preocupan por los asistentes, que no están atados, cerrados, hipercontrolados. Un evento patrio que, pese a tener en ocasiones sus desaciertos, hace las cosas mayormente bien.
En primera instancia me dio rabia no asistir al tan famoso evento del sur. Ahora, visto lo visto, me alegro muchísimo de haber asistido a esta edición de la Japan Weekend. Acerté y en próximos años no tengo la menor duda de dónde voy a volver a ir. En este blog se apoya el producto nacional.
Os dejo con la galería fotográfica del evento.
¡Nos vemos en el próximo evento, la Japan Weekend de Bilbao el 4 de octubre!




























































PD: Si alguien no desea que se le reconozca por las fotos, por favor, contactadme.

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