Hace un año, en febrero de 2024, asistí a una gran edición de la Japan Weekend en la capital. No la mejor jamás hecha, pero sí un gran evento. En septiembre de ese mismo año no pude asistir, así que tenía muchas ganas de esta nueva edición de febrero.
La experiencia ha sido agridulce. Yo me lo he pasado bien porque siempre me gusta ir a ferias, ver stands, actividades y comprar cosas a artistas que se merecen todo lo bueno del mundo. Sin embargo, como feria ha dejado que desear en ciertos aspectos que no se pueden pasar por alto.

La primera edición de la Japan Weekend en la capital este año 2025 tuvo lugar en los pabellones 3 y 4 del IFEMA. Uno frente al otro. Hace tiempo que no los conectan por pasillos interiores. Eso es un poco tedioso ya que te obliga a salir de uno y a comerte la cola de entrada del otro. Al menos esta vez los pabellones estaban en frente el uno del otro y no alejados como hace un año. A primera vista, viendo el plano antes de asistir, el evento me parecía pequeño. Luego más adelante desarrollaré, pero no iba mal encaminado.
El precio de la entrada volvió a subir, un año más. Otro euro más de incremento llegando así a la marca de los 20 euros. Una cifra que duele de verdad en el bolsillo de los asistentes. Y más cuando no estamos ante una edición que justifique, en absoluto, dicha subida de precio. Dos pabellones, sin puestos de comida, con zona vacía, flojo en contenido. En fin, ya lo veréis a lo largo del reportaje. No todo por culpa de la organización, pero al final es a quien se le van a pedir cuentas, ya que es quien fijó el precio de la entrada y que luego, por diversos motivos, no ofreció entretenimiento ni contenido que justifique dicho precio.
Por parte del Blog se solicitó el Pase de Prensa. Y, a servidor, se le concedió, un año más. Por tanto, puede que no sea del todo objetivo ya que no tuve que pagar esa cantidad de dinero por asistir. Sólo espero poder tratarlo de la mejor manera posible poniéndome en el lugar de los asistentes, ya que soy un fan más. Desde aquí agradecer a la organización por considerarme merecedor del pase una edición más.

El Pabellón 3 incluía la mitad del Artist House y de la zona No Comercial. Tenía el escenario principal donde tuvieron lugar los concursos más importantes del fin de semana. Contó también con la Retroweekend, una amplia zona para Yebernalia y diversos stands de asociaciones y actividades. El Pabellón 4, por su parte, contaba con la otra mitad del Artist House y la Zona No Comercial. Y con la Zona Comercial, además de algun puesto más de actividades y asociaciones. Contaba también con un gran espacio vacío, del que hablaré más adelante.
En cuanto a los invitados, en esta edición vino el cantante Hiroshi Kitadani. Las actrices de voz Asami Shimoda y Sayaka Oohara. Los Creadores de Contenido Míster Jägger, SAeNcSA y ShenronZ. Los ilustradores Narano, Kenny Ruiz y Dakemi. Los actores y actrices de doblaje Laura Pastor (también cantante), Henar Hernández, Gago Montesinos, Gracia Comitre, Marta Argota, Jaime Roca, Joel Gómez, Alicia Bueno, Irene Arévalo y Jaime Pérez de Sevilla. Y las VTuber Ruby Runeheart, Akugaki Koa, Taiga Toragami, Lalabell Lullaby y meica05.

En el Pabellón 3 estaba una de las mitades del Artist House y de la zona No Comercial, como he comentado antes. En el escenario principal tuvieron lugar los concursos de Cosplay, Idol Festival y el concierto de Hiroshi Kitadani, entre otras actividades. Contaba, además, con la Retroweekend, una zona muy amplia para jugar a juegos de mesa, stands de diversas asociaciones y academias donde tenían lugar actividades sin parar. Servidor consiguió meter una bola en el minigolf de Instituto Kojachi, ahí queda eso. Al cuarto intento, pero eso no se debe decir. También había variedad de consolas y máquinas recreativas. Sin duda, entretenimiento de sobra para todos los gustos.
Pero como frikón de videojuegos que es un servidor de ustedes, Retroweekend era uno de mis principales atractivos. Como siempre digo, había algunos precios que estaban bien y otros que no tanto. Me da una rabia extraordinaria que se vendan consolas emuladoras como la R36S (35€) a 100 euros o la Trimui Smart Pro (55€) a 90 euros. Más cara que espalda. Y si hablamos de las reproducciones de cartuchos y cajas de juegos sin especificar que lo son ya es la guinda. Y creo que, al menos esto último, no se deberia permitir. Si somos tan tajantes con las falsificaciones de figuras, llegando incluso a clausurar stands en alguna edición, debemos serlo también con las reproducciones de juegos. Porque me parece inaceptable tratar de colar eso por «nostalgia» a la gente que asiste a las ferias y no es tan conocedora de los precios de las cosas o en cómo identificar cartuchos de Aliexpress.
Dicho lo anterior, no todo fue malo. Había precios que me sorprendió ver. Varios juegos me hicieron ojitos. De hecho, estuve apunto de llevarme 3 o incluso 4. Pero al final me enfrié y salí sólo con uno. Impecable y a muy buen precio. Unos días después de la publicación de este reportaje os mostraré las compras en otra entrada del Blog.

En el Pabellón 4 estaba la otra mitad del Artist House y la Zona No Comercial, así como la Zona Comercial. También estaba la zona de Asian Dance, escenarios más pequeños donde tuvieron lugar otras actividades, la Zona de Creadores y diversas asociaciones. Me pasé a saludar a SAeNcSA para hablar del Super Sayajin 4 en Dragon Ball Daima, así que para mi ya cumplió.
La Zona Comercial me pareció un poco más pequeña que otros años. Es cierto que varios de los stands tenían un poco lo de siempre. Mismas tazas, pósters, camisetas o figuras, algunas realmente impresionantes. Pero sí que me sorprendió ver algun que otro stand con contenido muy diferente. Había un stand que vendía model kits de Gundam. También de alguna otra temática, como Digimon o Power Rangers, pero en su amplia mayoría tenía contenido de Gundam. Un stand que triunfó mucho, la verdad.
Me estuve fijando y no llegué a ver si había falsificaciones en cuanto a las figuras. Las que miré todas tenían los logos oficiales. Así que puntazo por esa parte al evento.

Artist House y la Zona no Comercial fueron, sin duda, la parte que más destacó del evento. Más de 300 puestos con arte fantástico y muy original. Me sorprendieron muchas cosas y compré más de lo que mi economía hubiera deseado. Lo veréis en la entrada de compras unos días después de la publicación de este reportaje. Una lástima que aun haya gentuza queriendo robarles, como pudimos ver por redes, cuando los y las artistas se merecen lo mejor del mundo.
Dividir la zona de artistas en dos pabellones sigue siendo una cierto, ya que evita aglomeraciones. Aunque, eso funcionó regular en esta edición. Habia mucha, muchísima gente. Cuantos más pabellones más dispersa está la gente. Cuantas más actividades, lo mismo. Y eso pasó aquí. Al haber sólo dos pabellones y al no haber tantas actividades como en otras ediciones, el público abarrotaba la zona de artistas. Y, en ocasiones, hacía dificil el tránsito.

Sin duda alguna la gran sombra de está edición de la Japan Weekend de la capital fue su gran zona vacía en el Pabellón 4. Sin nada. Absolutamente desértico. Me he informado por redes y de primera mano y sé que no fue la intención de la organización. Intentaron poner puestos de comida, pero debido un cambio de opinión de IFEMA, no pudieron. Y esto lastró sin duda el evento. Podía haberse llenado ese lugar con otro tipo de cosas, siempre que el tiempo de antelación hubiera sido suficiente, cosa que no lo fue. Quedó realmente feo, la verdad.
Y, quedando como única opción alimentarse en las zonas de restauración de IFEMA, el tortazo era simpático. Fuera de los pabellones te cobraban cerca de 10 euros por un simple bocadillo de jamón, 18 euros por un poke de 5 ingredientes. Un escándalo, un atraco en toda regla. Y los buffets de dentro de los pabellones, cuyo precio ya no me parece tan escandaloso visto lo anterior, tenían una cola de decenas y decenas de personas. Fue un horror alimentarse. No quiero pensar mal con IFEMA, porque con los lugares de restauración de la feria ellos hacen caja. Lo pilláis, ¿no? Blanco y en botella Vodka. Para la próxima tomo nota, traer comida de fuera como mucha gente hizo, por si vuelve a pasar algo así.

En definitiva, una edición con sombras demasiado alargadas que ensombrecen las luces. Aun habiéndomelo pasado bien y habiendo comprado cositas chulas, no puede ser que el precio siga subiendo y tengamos sólo 2 pabellones cuando años atrás eran 3 o incluso 4. Tampoco puede ser que una gran parte de un pabellón esté completamente vacía. Sí, han admitido en redes que intentaron tener puestos de comida y que, debido a un imperdonable cambio de opinion de IFEMA, no lo lograron. Aun sin ser culpa de la organizción, empaña mucho el evento y más cuando la gente ha pagado lo que ha pagado. Por último, si no permitimos figuras falsas, tampoco se pueden permitir falsificaciones en los videojuegos. Espero que las sombras se pueden subsanar y tengamos en septiembre la gran edición que los que amamos este tipo de eventos merecemos.
Os dejo con la galería fotográfica del evento.
¡Nos vemos en el próximo evento, la Japan Weekend de Bilbao el 22 de febrero!


















































PD: Gracias a quienes posaron amablemente en las fotos de la galería, un trabajo fantástico con sus Cosplays.
PD2: Si alguien no desea que se le reconozca por las fotos, por favor, contactadme.

2 comentarios sobre “Reportaje: Japan Weekend Madrid Febrero 2025”