El Viaje del Heroe – Ayudando a los Zora | Diario de Zelda Tears of the Kingdom

¡Atención!

Esta entrada contiene spoilers de la trama de

The Legend of Zelda Tears of the Kingdom

Capítulo 33

Estaba en el Templo del Agua. En la plaza central me reuní de nuevo con Sidon. Había una enorme fuente de donde emanaba el fango. Activé un terminal, entonces nos habló una voz. Nos dijo que debíamos activar 4 grandes espitas, para que la fuente de agua pura pudiese limpiar el fango. Nos marcó en el mapa los lugares a dónde debíamos dirigirnos.

Tuve que derrotar a algunos Gólems mientras me dirigía a la primera localización. Gracias al poder de Sidon pude limpiar mecanismos de burbujas acuosas. De esta manera transporté una esfera a otra de las islas y la terminé colocando en el pulsador. Así llegué al primer molino, el cual activé con la habilidad de Sidon y este activó una de las espitas.

Uno de los molinos estaba en la parte de abajo. Tuve que atravesar unas llamas, gracias a la burbuja de Sidon no sufrí daños. Transporté una esfera a través de una sala llena de pinchos y la adherí en el pulsador con un bloque. Esto me concedió el acceso al siguiente molino que activé.

Limpié otro mecanismo de burbujas para acceder a otra isla. En ella tuve que disparar a un interruptor que no paraba de girar. Esto bajó el nivel de agua de la isla y activé el tercer molino.

Para poder acceder al último molino tuve que utilizar una burbuja acuosa para completar un circuito eléctrico que abriese la verja. Y lo activé.

Con todas las espitas llenas de agua pura activé el terminal. Esto limpió la fuente de fango, pero de ella salió una criatura, un Fangorok. Esta pequeña criatura se introducía en un tiburón de fango, forma que adoptaba para abalanzarse sobre mí. Utilicé el poder de Sidon para limpiar el fango y acabar con el tiburón. De este modo el Fangorock era vulnerable y podía dañarlo.

Una vez derrotado obtuve un contenedor de corazón. Entonces fui a ver a Sidon, una lágrima había aparecido ante él. El príncipe Zora la tocó. Ante nosotros apareció la guerrera Zora que prestó servicio al primer rey de Hyrule. Nos habló de la Guerra del Destierro. Nos contó cómo lucharon junto a Rauru para proteger al reino del asedio del Rey Demonio. Sin embargo, no fueron capaces de vencer y Rauru se sacrificó para sellar al invasor. Tiempo después la sabia del tiempo visitó a la guerrera Zora. La pidió que me prestase su poder llegado el momento, para estar preparados para derrotar al Rey Demonio, cuando este regresase.

Sidon obtuvo la lágrima con el poder del agua y me prestó su poder. Juró que lucharía a mi lado.

Regresamos a la ciudad Zora. El Rey Dorphan nos agradeció haber salvado a la región y también anunció su abdicación en favor de Sidon. Al día siguiente presenciamos su coronación como nuevo Rey de los Zora y de Yona como nueva Reina.

Ahora debo ayudar a los Zora en sus peticiones y explorar esta nueva y enorme región.

Capítulo 34

La región de los Zora estaba, al fin, libre de fango. Era el momento de explorarla a fondo y ayudar a sus gentes con sus peticiones.

Comencé hablando con Sidon, el ahora rey. Me habló de un tesoro oculto. Un tesoro bajo el gran pez, debajo del largo puente, tras atravesar dos cascadas. No entendí bien a lo que se refería. Nimu me habló de la capucha zora, la cual se hallaba en el pez celestial. Yona me habló de las grebas zora, las cuales se hallaban en el Templo Zora Ancestral. Heran, el dueño de la tienda me pidió 10 cangrejos vigorosos. No tenía suficientes, así que volveré en otro momento a dárselos. Koldah me habló de un santuario cerca del cabo Tarm. Su hija había marchado hacia allí y estaba preocupado. Debo ayudarle. Por último, Ronk me pidió buscar a Dimai.

Comencé por ascender al pez celestial y encontré una entrada en un lateral. Obtuve la Capucha Zora en un cofre. La tarea de Nimu ya estaba completada. Me dirigí al Templo Zora Ancestral y encontré una cueva que no había visto la primera vez. En un cofre obtuve las Grebas Zora, así completé también la petición de Yona.

Regresé a la ciudad y hablé con Dagio. Me pidió los materiales para fabricar el Tridente de Escamas, la legendaria arma Zora. Me faltaba la lanza zora, así que volveré en otro momento.

Encontré la cueva de la que me habló Sidon y obtuve el Casco divino de Ruta. Encontré también un abismo cerca de la ciudad Zora. Igual que bajo el resto de ciudades, encontré una mina abandonada. Activé la raíz y regresé a la superficie.

Me dirigí entonces a explorar las islas celestes. No había muchas si no tenemos en cuenta el camino hacia el Templo del Agua. Hallé un mapa en una de las islas. Encontré una isla esférica que no paraba de rotar. En la parte superior había un santuario que completé. En la inferior encontré un cofre con una voluntad de los sabios. En la isla que quedaba por visitar combatí contra un Gran Gólem Cúbico y hallé otra voluntad de los sabios en un cofre.

Ahora me tocaba explorar la superficie. Empecé por la zona noreste. Me enfrenté a un Petrarock Fortificado y a algunos Gólems. Mientras exploraba me crucé con Oney. La ayudé a recuperar sus peluches que se habían caído a un foso. Encontré un par de cuevas con monstruos grandes y un santuario en un acantilado.

Entonces me dirigí al noroeste. Ayudé a la avanzadilla de Toren a acabar con la horda de enemigos que había tomado el gran puente de Akkala.

Exploré las montañas cercanas a la Atalaya de la región y en una de ellas encontré las Mallas de escalada. Regresé entonces a la parte noreste y comencé a explorarla hacia el sur. Me encontré con un fuerte lleno de enemigos. Me dieron bastante guerra ya que entre ellos había un gran bokoblin plateado y varios bokoblins acorazados.

Exploré entonces las cuatro islas que había en el mar. En la de más al norte hallé un pequeño abismo que conectaba con el subsuelo. Tuve que explorar el subsuelo hacia el sur y, tras derrotar a Ganon Fantasma, obtuve el Gorro del Viento en un cofre. Y regresé a la superficie.

Hablé con Redo en el embalse. Quería una piedra azul de la cantera de una cueva cercana. Se la traje para completar su petición. Entonces me dirigí a explorar la parte más hacia el suroeste. Llegué a una montaña. En su interior encontré a varios enemigos y restos de huesos adheridos a la cueva. Los aproveché para usar infiltración y encontré un nuevo santuario.

Mientras exploraba las pocas zonas que me quedaban cerca del río que conectaba con la ciudad zora encontré una nueva cueva. En ella tuve que transportar una piedra verde hacia la zona más profunda de la cueva, donde se convirtió en santuario.

Entonces regresé a la ciudad zora. Tenía los cangrejos suficientes para la petición de Heran. También había conseguido una lanza zora, así que tenía todos los materiales para fabricar el legendario Tridente de escamas. Aun me quedaba encontrar a Dimai. Leí de nuevo la petición de Ronk. Ascendí entonces a las islas que llevaban al Templo del Agua y di con Dimai.

Me quedaba por explorar un pequeño fragmento de esta región antes de dirigirme a la siguiente. Y en esa pequeña zona espera un nuevo Geoglifo. Estoy intrigado por lo que me vaya a contar.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.