¡Atención!
Esta entrada contiene spoilers de la trama de
The Legend of Zelda Tears of the Kingdom

Capítulo 26
Estaba en Ciudad Goron. Con el asunto de los rocomuslos solventado ahora podía explorar la región y ayudar a los habitantes con sus peticiones. Comencé hablando con Gorobu, quien me comentó sobre un tesoro cerca de los lagos de los lagartos. Los ancianos goron me hablaron de un sitio bonito donde la luna brillaba al mediodía. Me encontré también con Impa que sigue en su travesía investigando los geoglifos.
Me pasé por la forja y Hugoro me pidió los materiales para fabricar la legendaria Machacarrocas, el arma de Daruk. Ya tenía todos los materiales, así que se los entregué y obtuve la contundente espada de roca.
Volví a la posta del sur a entregar la foto de los goron en las fuentes termales para que la usase como cuadro.

Comencé a explorar la región hacia el este. Me encontré un nuevo geoglifo y vi un nuevo recuerdo de la Princesa Zelda. Se trataba de una escena donde un zonnan examinaba la tableta de Prunia. También hablaban sobre cómo había podido viajar la Princesa tantos años al pasado. Hablaban de las piedras secretas y decían a Zelda que ella poseía dos poderes, tanto el de la luz como el del tiempo, pero que la piedra sólo potenciaba ese último. Luego le hablaron de la “draconificación”. Le dijeron que quien engullese la piedra se convertiría por siempre en dragón y lograría la vida eterna, a cambio de renunciar a la esencia de su ser. Es por ello que se trata de un hechizo prohibido. Rauru le dijo a Zelda de buscar nuevas pistas para entender mejor su poder. La princesa aun seguía dándole vueltas a lo de la “draconificación”. Espero que no esté pensando en llevarla a cabo.

Me fui dirigiendo al norte por la parte derecha y, tras cruzarme con un campamento de bokoblins terminé llegando a una nueva posta. Completé rápidamente el santuario cercano y fui a hablar con las personas allí presentes. Comencé hablando con el dueño para obtener los puntos del gremio y conocer su petición fotográfica. La cual completé rápidamente sacando una foto a la estatua de Daruk de la ciudad Goron.
Hablando con la gente que había fuera de la posta vi que algunas de esas personas estaban en paños menores. Comentaban que se lo había pedido la Princesa Zelda en persona. Un poco más alejado me encontré con Penn, de la gaceta, que también estaba investigando esta curiosa aparición de la princesa. Me dirigí a la cueva llena de enemigos que me habían indicado. Allí me encontré con más hombres en paños menores. Me retiraron mis posesiones y mi ropa para permitirme entrar en la cueva. En ella tuve que derrotar a un grupo de enemigos con las armas y objetos allí presentes. Lo logré y regresamos a la posta. Allí apareció Leshie, del mismo escuadrón que estos hombres, quien nos hizo darnos cuenta del error. La princesa se refería a un destacamento, no a un destapamiento. Todo ha sido un error de entendimiento. Otro rumor sobre la princesa solventado.

Continué explorando los alrededores y encontré otra cueva. A la entrada Dondak me dijo que estaba plagada de cofres con rupias verdes, pero que en alguno de estos cofres se escondía uno de los tesoros de Nambod. Alimenté a un perrito que estaba cerca y entró conmigo en la cueva. Fue sencillo encontrar el cofre con la indumentaria de Nambod gracias a su ayuda.
Mientras exploraba volví a encontrarme con las manos malignas, pero esta vez no hui. Las derroté e hice lo propio con Ganon Fantasma en un duro combate. La recompensa mereció la pena.

Cerca de un lago encontré otra cueva. En ella localicé una nueva piedra verde que tuve que transportar al otro lado de un lago de lava hasta llegar al lugar donde se convirtió en santuario.
En otro lago hallé otra cueva. Era la de la petición de los ancianos goron. Tuve que esperar al mediodía para fotografiar una roca iluminada por la luz del sol, la cual, parecía la luna.
Debo continuar explorando más en profundidad la parte central de la región, seguro que aguardan aun bastantes secretos y peticiones de ayuda.
Capítulo 27
Continué explorando la región. Estaba en el asador. Exploré las cuevas cercanas, tenía una petición de ayuda de un joven. Cogí un rocodillo de la cueva y lo llevé hasta el asador y, al fin, logré la paz entre el joven y el goron cocinero.
En otra cueva que estaba cerca unos goron me retaron a desafío. Tenía que disparar a unas dianas mientras me desplazaba en una vagoneta. Tras completar el modo fácil me desafiaron con una mayor dificultad que también completé sin problemas. Uno de los goron me dijo entonces que conocía el desafío definitivo. Un descenso en vagoneta desde lo alto de la montaña de la muerte disparando a dianas a alta velocidad. La completé también y obtuve una tela para la paravela.

De camino a Ciudad Goron entré en otra cueva donde obtuve una hoja ancestral y más adelante encontré unas termas. Sí, era el lugar de la misión que me encargaron en la ciudad. Las termas magmáticas. Masatt utilizó esas hirvientes aguas para cocer unos huevos. No esperaba para nada que ese fuese su fin.
Más adelante encontré otra cueva, cerca de un río. Para llegar a lo más profundo de la misma tuve que utilizar plataformas enfriadas para cruzar el río de lava. Al final de la cueva encontré la Túnica de la llama, otro de los tesoros de Nambod.

Ayudé de nuevo a Kalibat y terminé llegando a Ciudad Goron. Volví a recorrerla en busca de nuevas peticiones y el joven Garun me pidió ayuda con su vagoneta para llegar a Gorontia. Acoplé una turbina a la vagoneta y llevé al joven hasta el final de las vías. No era Gorontia sino la sede de la compañía minera de Yunobo, pero se quedó feliz.
Exploré la zona y tras combatir contra varios enemigos encontré otra cueva. Tuve que construir un vehículo resistente a la lava para llegar al fondo de la cueva donde obtuve el Tocado de la llama, otra prenda de Nambod.

Explorando la llanura al norte de la Ciudad me encontré con Kotlin. Le intercambié todos los Emblemas de Fantasmo que tenía y obtuve varias prendas y tesoros interesantes.
Más al norte encontré un nuevo santuario y tuve que combatir contra otro Magmarock.
Explorando hacia la Montaña de la Muerte encontré una guarida de monstruos donde tuve que ayudar a la avanzadilla de Toren.

Estaba cerca de los lagos de los lagartos. Tenía un tesoro que busca. Encontré una cueva cerca y obtuve el Casco divino de Rudania. Ese era el tesoro, petición completada.
Me fui dirigiendo hacia el noreste, me faltaba sólo un pequeño fragmento que explorar de la región. De camino me crucé con un nuevo Hinox Esquelético y un nuevo Magmarock.
Me dirigí a un santuario cercano. Otro más donde me despojaron de mi equipo, pero que logré solventar a la primera.

Acabé con un Petrarock cercano y ayudé de nuevo a Kalibat.
Con la región completamente explorada marché al Fuerte Vigía a entregar la misión de derrotar a un Hinox. También me dirigí al norte del Gran Bosque de Hyrule, donde Razul, a completar la tablilla con el poder de Yunobo.
Ahora estaba listo para dirigirme a la nueva región, aunque es posible que antes explore un poco el subsuelo, tengo ya para varias células energéticas nuevas.
